Abordaron el rol de los peritos traductores intérprete de lenguaje de señas

Oct 27 2021
La especialista se refirió a las barreras que deben derribar al ejercer esta función

Comenzó hoy – en el marco del Programa de Extensión a la Comunidad del Centro de Estudios Judiciales- un ciclo de charlas para peritos traductores interpretes, a través de la plataforma digital de ADAJUS -Programa Nacional de Asistencia para las Personas con Discapacidad en sus Relaciones con la Administración de Justicia-. ADAJUS es  coordinada por la Perito Oficial Intérprete, Mabel Remón, quien brindó esta capacitación que prevé un segundo encuentro este 3 de noviembre, a las 17.

Además de funcionarios/as del Poder Judicial e interesados en el tema, participaron de la actividad la titular del Ministerio Público de la Defensa, Alicia Alcalá, Sandra Kuc, secretaria de Superintendencia; Gabriela Mussin, de la Mesa de Atención a la Víctima y el Ciudadano; Sandra Donadille, del Departamento de Control Financiero, y la secretaria de Procuración General, Edita del Palacio, impulsora de esta iniciativa para peritos en lengua de señas argentina y aspirantes a cumplir esa tarea según lo dispone la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, para facilitar el Acceso a la justicia de las personas con hipoacusias o con sordera.

Concurso

Al presentar a la expositora, Del Palacio reveló que la actividad surgió a partir de las dificultades surgidas en la organización de un concurso de ingreso al Poder Judicial para personas con discapacidad, con el objetivo de promover la inscripción de peritos en lengua de señas y conocer los términos jurídicos que se utilizan en la interpretación, entre otros temas.

Sobre las barreras

Remón explicó que las barreras del acceso a la Justicia todavía resultan una cuestión difícil para la sociedad en general, y mucho más para las personas con discapacidad.  “En el Poder Judicial estamos tan sumergidos cada uno en su rol que no pensamos de qué modo facilitamos ese acceso a las demás personas en general, no sólo con discapacidad”, reflexionó. “Los operadores judiciales deben saber que los peritos que actuarán tienen que conocer todas las barreras a derribar, que no son sólo (expresadas a través de la) lengua de señas. Porque lo que hay que explicar es el concepto”, indicó.

“Los peritos que actúen en Justicia tienen que conocer los códigos procesales, pero no por sus palabras, sino para ver qué interpreta el operador judicial de ese código y qué barreras tiene el sordo frente a ellas”. También se refirió al problema de la falta de evaluaciones para personas con discapacidad auditiva de nacimiento. “Las evaluaciones tienen estándares para personas sin discapacidad. Y no está pensando en la concepción de un mundo diferente que es exclusivo a través de la visión”, señaló e instó a que los peritos velen “porque este procedimiento sea efectuado con precisión”. “Tenemos que estar capacitados para entender cómo funciona un sistema sin sonido. Cada caso es único. No son iguales”, afirmó. “No se comprende qué significa la discapacidad auditiva. No hablamos de lengua de señas, sino de las barreras que produce la sordera”, planteó la especialista, e insistió en la necesidad de la adecuación del procedimiento. “Toda la Justicia está obligada por ley a ajustar el procedimiento. Romper el ritual judicial y trabajar en el ajuste”, aseveró al concluir.