Conversatorio interpoderes sobre Trabajo en red para la Prevención y Abordaje en Casos de Violencia de Género

Ago 14 2020
En Charata

La actividad fue organizada por el Centro de Estudios Judiciales -en el marco de su programa de extensión a la comunidad- a través de su delegada en Charata - la jueza de Faltas Claudia Araujo-. La iniciativa es la continuación del trabajo interpoderes que se lleva a cabo con el objetivo de consolidar la prevención, erradicación y sanción de la violencia de género, agilizar la resolución de casos y mejorar el acompañamiento y la contención de las víctimas de violencia de género en la cuarta circunscripción judicial.

Con la presencia de la presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Iride Isabel María Grillo y María Luisa Chomiak – intendenta de Charata-, el conversatorio contó con la participación de Luciana Sampietro – directora del Centro Judicial de Género-; Claudia Araujo – jueza de Faltas de Charata- Tamara Jaremczuk – jueza NAF de Charata-, Elizabet González – Coordinadora de Asuntos Indígenas del Poder Judicial del Chaco-, Gabriela Lalecori – agente judicial representante del pueblo Moqoit-, Romina Gabutti – de la división Violencia Familiar y de Género-; Hugo Baigorri – fiscal de Investigación Nº 3 de Charata-, Silvina Pereyra – de la Municipalidad de Charata-, Rosario Obligado – de la ONG Muchachas- y Milagros Román – de la ONG Solidagro-, además de la asistencia de más de medio centenar de espectadores.

 

Grillo en la apertura y cierre

La presidenta del STJ destacó la iniciativa conjunta de la jueza de Faltas Araujo y de la intendenta Chomiak, de Charata; valoró la incorporación al Poder Judicial de Gabriela Lalecori, representante del pueblo Moqoit, y planteó el deseo de que “en un corto tiempo, la intendencia de Charata pueda incorporar también a un hombre o mujer indígena. Es un pedido, con todo respeto”, expresó.

“Mi propuesta es que examinemos cómo estamos en materia de violencias en todas sus manifestaciones, y particularmente respecto de la violencia institucional; de las personas que integran esa institución, si hacemos un examen honesto sobre cómo estamos respecto de los bienes que utilizamos y vienen a nuestro auxilio. Porque si tengo un celular y utilizo ese bien público, mal, para ejercer violencias, estoy deshonrando mi función”, razonó Grillo, al tiempo que agregó: “Cómo organizo estos bienes en relación a las personas y cómo lo manifiesto a diario, a través de mis funciones, mis roles, mis actitudes. Eso va a permitir el ejercicio de pensar si estamos bien o mal, particularmente en materia de violencia de género. Si articulo cada día, y reviso con honestidad conmigo, seguramente vamos a mejorar”.

Al cierre, tras las intervenciones de los actores involucrados, Grillo valoró lo logrado en un mes de trabajo conjunto y reflexionó: “Esto es lo que nuestra ciudadanía y nosotros, como autoridades responsables, necesitamos hacer”.

Sobre la inquietud coincidente respecto de la insuficiente provisión de botones antipánico, sugirió elevar el pedido formal a los poderes Ejecutivos provincial y Nacional y valoró la representación de los gobiernos locales en estos casos.

Por último valoró el rol de las organizaciones sociales. “Sin una ciudadanía, activa, exigente, responsable, nada es posible. Sin las organizaciones sociales no es posible gobernar ni legitimar lo que hacemos bien, ni tener la posibilidad de cambiar y revisar lo mucho que hacemos mal”, concluyó.

 

Los demás actores

La intendenta de Charata calificó el encuentro como “histórico” y destacó el trabajo de articulación, además de valorar el compromiso de actores como las comisarías locales, el área de mujer de la Comuna y la actuación de las autoridades judiciales de la 4ª circunscripción. “Me anima saber que las denuncias se encaminan a la Justicia y ver en este conversatorio a alguien tan comprometida, que quiero y que sé que va a hacer todo y más en esta temática como es la Dra. Grillo, de quien conozco su compromiso”, señaló Chomiak, quien también valoró la tarea de los funcionarios judiciales de Charata. “Me anima saber que estamos en camino”, concluyó.

Por su parte, Sampietro recordó que la comunidad está obligada a colaborar en casos de violencia de género “que está reconocida como como delito de acción pública”.

En tal sentido, insistió, “cualquier ciudadana o ciudadano puede denunciar porque la violencia de género es una problemática de orden público” y pidió a las organizaciones sociales que difundan “que las víctimas pueden constituirse como querellantes sin necesidad de patrocinio privado”.

Cada uno de los demás participantes expuso su experiencia en la práctica de prevención, erradicación y, en el caso de las autoridades judiciales, sanción de la violencia de género.

 

CEJ