El valor de la gestión de calidad judicial - Infojus Nº 25

Mar 6 2014
Por: Rolando Toledo
La gestión de calidad en la justicia fue el eje central en el “I Encuentro de Cortes y Superiores Tribunales de la Justicia Argentina sobre Gestión Judicial” que tuvo lugar en Tucumán a mediados de mayo.
 
Allí, con la presencia de Ricardo Lorenzetti, presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, junto a integrantes de la Jufejus y representantes de los Superiores Tribunales de todo el país (excepto la Ciudad de Buenos Aires y Neuquén), se pidió a los altos cuerpos que creen una instancia superior de gestión con una oficina independiente que responda directamente de cada STJ.
 
Esta iniciativa, que ahora será replicada en todo el territorio nacional, comenzó a implementarse en un formato similar en el Poder Judicial del Chaco desde 2006 a través de la puesta en funcionamiento del Sistema de Gestión Social de Calidad y su correspondiente manual.
 
Ahora, a partir del convenio que suscribieron todas las jurisdicciones se trabajará en un modelo conjunto en el que se unificará el modelo que desarrolló Chaco, con el que se trazó en Tucumán. Así, por ejemplo, se sugirió que el monitoreo integral de la gestión judicial, dentro de lo cual se engloba el seguimiento, medición y evaluación de los indicadores de calidad, sea hecho por la oficina de gestión con la aprobación del Superior Tribunal.
 
Para todo el país
El proyecto de Norma de Gestión de Calidad para la justicia nacional presentado por la Corte Suprema de Justicia de Tucumán tiene como objetivo mejorar el servicio de justicia para el destinatario físico o jurídico, mediante la aplicación de un enfoque sistémico. 
 
Según se detalló en la ocasión este modelo posibilitará fijar estándares de gestión en las diversas unidades que conforman una organización judicial con un mecanismo de acreditación, replicabilidad y rediseño que tendrá por finalidad la generación de un círculo virtuoso de mejora permanente del servicio de justicia.
Asimismo, se convino que se instituya una instancia institucional interna de gestión de calidad que centralizará las funciones y coordinará las acciones que se realizarán con las restantes oficinas y dependencias del Poder Judicial.
 
Este modelo no aparece desconectado dentro de la realidad judicial, sino que forma parte de las denominadas “buenas prácticas de gestión” que incluyen: el acceso a la justicia de sectores vulnerables de la sociedad, garantizando la adecuada atención de sus demandas; la protección del medioambiente a través de todas aquellas oportunidades que permitan su preservación y la racionalización de los recursos y; cada vez con mayor empeño, la integración de la perspectiva de género, combatiendo aquellas situaciones en que se intenta legitimar la desigualdad entre el hombre y la mujer.
 
Para garantizar una mayor efectividad, resulta necesario que estas prácticas sean abordadas en toda la organización desde un enfoque sistémico que involucre en forma activa y comprometida a todas las unidades judiciales.
 
Acuerdo marco
El acuerdo que firmado en San Miguel de Tucumán el 19 de mayo se funda en que la necesidad de mejorar la gestión judicial está sustentada en la demanda permanente de garantizar la prestación eficiente del servicio de justicia. 
 
También quedó establecido que el proyecto elevado por la Oficina de Gestión Judicial de la CSJ de Tucumán brindará las pautas orientativas que serán puestas a consideración de las Cortes y Superiores Tribunales de la Argentina por los ministros y vocales que participaron del encuentro.
 
Finalmente quedó planteada la conveniencia de avanzar en la conformación de un órgano federal de acreditación y de generar una instancia de evaluación del desarrollo alcanzado en cada jurisdicción de los diferentes aspectos que forman parte del acuerdo.
 
El primero
El Chaco fue la primera provincia en la que se constituyeron los Núcleos de Calidad Judicial, identificados como grupos de personas pertenecientes al Poder Judicial comprometidas en trabajar para rediseñar y mejorar los procesos de sistema de justicia, mediante acciones concretas y con la finalidad de actuar como difusores y formadores del Sistema de Gestión de Calidad.
Rolando Toledo